Tiempo previsto: 1h Salida: Plaza Garibaldi, frente al Bar Arist. Ver mapa
Desde nuestro punto de partida se toma la breve Via Pacifici y, al final de la suave bajada, a la izquierda se continúa por Via della Missione.
La calle, que toma su nombre de la presencia de los padres misioneros de San Vicente de Paúl en la iglesia de la Annunziata, nos lleva hasta la plazoleta donde se encuentra la iglesita hoy desconsagrada. En la plaza termina Via della Missione y comienza Via Mauro Macera. A la altura del palacio de la Annunziata se ven bien los palacetes de la familia Sabbi, del siglo XVIII, y, en el n.º 9, el que fue de Lino Marazzani, del siglo XVI, con un portal de gran valor. Después de pocos metros de bajada encontramos a la izquierda el Palacio del Coronel Realis-Ciaccia, del siglo XVI. Frente a la entrada todavía están presentes las dos columnas que testimoniaban el disfrute de la inmunidad.

Frente a la fachada del Palacio está Plaza Colonna, que toma su nombre del palacio situado en el número 7: Palacio Brigante Colonna, también del siglo XVI. A la izquierda del Palacio comienza el Vicolo dei Marzi. Se recorre el callejón hasta llegar a una pequeña plazoleta, Plaza Selci; se gira enseguida a la derecha y, después de admirar otras construcciones medievales, entre ellas una casa y una casa-torre, se transita por Via dei Selci, donde en el n.º 10 se encuentra un edificio de 1636.
Al final de la calle se gira a la izquierda por el Vicolo dei Ferri, una calle típicamente medieval que conserva todavía el antiguo carácter, donde se ven numerosas casas torre y la iglesia de S.Stefano, del siglo XI-XII, desconsagrada en 1872 y transformada en teatro y vivienda. La fachada conserva todavía las dos columnas del antiguo pórtico con un arquitrabe coronado por una valiosa cornisa de mármol con rosetas y puntas de diamante.

Las casas torre cumplían la función de instrumento de defensa y de ataque; además, al propietario se le asignaba el título de miles, al que correspondía la tarea de defender la ciudad en los momentos de peligro. En esta empresa colaboraba también el clero, que tenía la obligación de fortificar las zonas de las iglesias cercanas a las murallas.
Después de recorrer el Vicolo dei Ferri se gira a la derecha y, tras un breve tramo de Via del Duomo y Via del Governo, se llega a la plaza del Ayuntamiento. Recibe al visitante una fuente esculpida en travertino que se encuentra en la parte trasera del Palacio municipal, el Palacio S.Bernardino. Se rodea el palacio pasando por la derecha de la fuente y, a pocos metros, a la izquierda se encuentra el acceso a la plaza situada frente al Palacio S.Bernardino.